11.8.26

" Los inmigrantes."

"Una piedra,

un trébol de cuatro hojas,

una flor que ya no tenía olor ni color,

un zapato solo,

un mechón de pelo,

una vieja llave que había perdido su puerta,

una pipa que había perdido su boca,

el nombre de alguien bordado en un 

pañuelo,

el retrato de alguien en marco de óvalo,

una cobija que había sido compartida

y otras cosas y cositas venían envueltas, entre ropas muy gastadas

 y lavadas, en las valijas de los peregrinos. 

No era mucho lo que cabía en cada valija, pero en cada valija cabía un mundo.

 Chueca, destartalada, atada con cordones o mal cerrada por herrajes

 herrumbrosos, cada valija era como eran todas, pero cada una era igual a

 ninguna.

Los hombres y las mujeres llegados desde lejos se dejaban llevar,

 como sus valijas, de fila en fila, y se amontonaban, como sus valijas, esperando.

 Venían de remotas aldeas perdidas en el mapa de Europa, fugitivos de la miseria

 y de otros horrores, y al cabo de la larga travesía 

habían desembarcado en la isla Ellis.
 Estaban a un paso de la Estatua de la Libertad, que había llegado poco antes que

 ellos al puerto de Nueva York.

En la isla, funcionaba el colador.

 Los porteros de la Tierra Prometida interrogaban y clasificaban a los

 inmigrantes, les escuchaban el corazón y los pulmones, les estudiaban los

 párpados, las bocas y los dedos de los pies,

 los pesaban y les medían la presión, la fiebre, la estatura y la inteligencia.

Los exámenes de inteligencia eran un desastre.

 Muchos de los recién llegados no sabían escribir y no atinaban más que a

 balbucear palabras incomprensibles, en lenguas desconocidas.

 Para definir su coeficiencia intelectual, las mujeres debían contestar, entre otras

 preguntas, cómo se barría una escalera:- ¿Se barría hacia arriba, hacia abajo o

 hacia los costados?

 Una muchacha polaca respondió:

–Yo no he venido a este país para barrer escaleras."

EDUARDO  GALEANO.

7.8.26

"Náufragos de la globalización."

"Desde siempre, las mariposas y las golondrinas 

y los flamencos vuelan huyendo del frío,

 año tras año, y nadan las ballenas en busca de otra mar

 y los salmones y las truchas en busca de sus ríos.

 Ellos viajan miles de leguas, por los libres caminos del aire y del agua.

No son libres, en cambio, los caminos del éxodo humano."

Galeano

 "Los náufragos de la globalización peregrinan inventando caminos, 

queriendo casa, golpeando puertas: las puertas que se abren, 

mágicamente, al paso del dinero, se cierran en sus narices. 

Algunos consiguen colarse.

 Otros son cadáveres que la mar entrega a las orillas prohibidas, 

o cuerpos sin nombre que yacen bajo tierra 

en el otro mundo adonde querían llegar."

EDUARDO  GALEANO.

6.8.26

"En tiempos oscuros."

En tiempos oscuros, tengamos el talento suficiente para arriesgarnos a volar en la noche como los murciélagos.

En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente sanos como para vomitar las mentiras que nos obligan a tragar cada día.

En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente valientes como para tener el coraje de estar solos y lo suficientemente valientes como para arriesgarnos a estar juntos.

En tiempos  oscuros seamos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo.

En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente tercos para seguir creyendo contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena.

En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente locos como para ser llamados locos.

En tiempos oscuros, seamos lo suficientemente inteligentes como para ser desobedientes

cuando recibimos órdenes contradictorias con nuestra conciencia o contra nuestro sentido común."

EDUARDO GALEANO.