19.7.16

Ernest Hemingway.


1937 
 " Las crónicas de Ernest Hemingway cuentan la guerra que está ocurriendo a un paso de 

su hotel, en la capital asediada por los soldados de Franco y los aviones de Hitler.

 ¿Por qué ha acudido Hemingway a la soledad de España?

 Él no es precisamente un militante, de los muchos venidos de todas partes del mundo a las

  solidarias filas de las brigadas.

 Pero Hemingway escribe revelando la desesperada búsqueda de la dignidad entre los

 hombres.

 Y la dignidad es lo único que no está racionado

 en estas trincheras de la República española."

Eduardo Galeano.
De: " Memoria del fuego"

18.7.16

La Guerra de España.

1936 
 La sublevación contra la República española se ha incubado en cuarteles, sacristías y palacios.
 Generales, frailes, lacayos del rey y señores feudales de horca y cuchillo son sus tenebrosos protagonistas.
 El poeta chileno Pablo Neruda los maldice invocando a las balas que les hallarán un día el sitio del corazón.
 En Granada ha caído Federico García Lorca, su más hermano.
 Los fascistas han fusilado al poeta de Andalucía, relámpago perpetuamente libre, por ser o parecer homosexual y rojo.
 Anda Neruda sobre el suelo español empapado de sangre.
 Viendo lo que ve, se transforma. 
El distraído de la política pide a la poesía que se haga útil como metal o harina y que se disponga a mancharse de carbón la frente y a luchar cuerpo a cuerpo.

Eduardo Galeano.
Fuente : Memoria del fuego.

17.7.16

"Realismo capitalista."


"Fin del siglo,fin del milenio, tiempo del desprecio.
 Pocos propietarios, muchos poseídos.
 Pocos opinadores, muchos opinados.
Pocos consumidores,muchos consumidos.
Pocos desarrollados, muchos arrollados.
Los pocos , cada vez menos , los muchos, cada vez más: dentro de cada país y en el mapa internacional. 
A lo largo de este siglo , la brecha que separa a los países pobres de los países ricos se ha multiplicado por cinco.
 El mundo de nuestros días es la obra maestra de una escuela artística que podríamos llamar : el realismo capitalista." 

 Eduardo Galeano