8.2.17

La demonización de Chávez.


" Hugo Chávez es un demonio. ¿Por qué? Porque alfabetizó a dos millones de venezolanos que no sabían leer ni escribir, aunque vivían en un país que tiene la riqueza natural más importante del mundo, que es el petróleo.
 Yo viví en ese país algunos años y conocí muy bien lo que era.
 La llaman la "Venezuela Saudita" por el petróleo. 
Tenían dos millones de niños que no podían ir a las escuelas porque no tenían documentos.
 Ahí llegó un gobierno, ese gobierno diabólico, demoníaco, que hace cosas elementales, como decir "Los niños deben ser aceptados en las escuelas con o sin documentos". 
Y ahí se cayó el mundo: éso es una prueba de que Chávez es un malvado malvadísimo.
 Ya que tiene esa riqueza, y gracias a que por la guerra de Iraq el petróleo se cotiza muy alto, él quiere aprovechar éso con fines solidarios.
 Quiere ayudar a los países suramericanos, principalmente Cuba.
 Cuba manda médicos, él paga con petróleo.
 Pero esos médicos también fueron fuente de escándalos. 
Están diciendo que los médicos venezolanos estaban furiosos por la presencia de esos intrusos trabajando en esos barrios pobres.
 En la época en que yo vivía allá como corresponsal de Prensa Latina, nunca vi un médico.
 Ahora sí hay médicos.
 La presencia de los médicos cubanos es otra evidencia de que Chávez está en la Tierra de visita, porque pertenece al infierno.
 Entonces, cuando se leen las noticias, se debe traducir todo. 
El demonismo tiene ese origen, para justificar la máquina diabólica de la muerte."

Eduardo Galeano 

" Marías."


En los evangelios, María aparece poco.
La Iglesia tampoco le prestó mayor atención, hasta hace cosa de mil años.
 Entonces la madre de Jesús fue consagrada madre de la humanidad
 y símbolo de la pureza de la fe.
 En el siglo once, mientras la Iglesia inventaba el Purgatorio y la confesión obligatoria,
 brotaron en Francia ochenta iglesias y catedrales en homenaje a María.
El prestigio provenía de la virginidad.
 María, alimentada por los ángeles, embarazada por una paloma,
 jamás había sido tocada por mano de hombre. 
El marido, san José, la saludaba de lejos.
 Y más sagrada fue a partir de 1854, cuando el papa Pío IX, el infalible,
 reveló que María había sido sin pecado concebida, lo que traducido significaba
 que también era virgen la mamá de la Virgen.
María es, hoy por hoy, la divinidad más adorada y milagrera del mundo.
 Eva había condenado a las mujeres.
 María las redime.
 Gracias a ella, las pecadoras, hijas de Eva, tienen la oportunidad de arrepentirse.
Y eso fue lo que pasó con la otra María,
 la que figura en las estampitas, al pie de la santa cruz, junto a la inmaculada.
Según la tradición, esa otra María, María Magdalena, era puta y se hizo santa.
Los creyentes la humillaron perdonándola.

Eduardo Galeano

"Se busca".


Se llama Jesús. Lo llaman Mesías. No tiene oficio ni residencia.

Dice ser hijo de Dios, y también dice que bajó del Cielo para incendiar el mundo.
Forajido del desierto, anda alborotando aldeas.

Lo siguen maleantes, malhechores, malvivientes.

Promete el Paraíso a los miserables, a los esclavos, a los locos, a los borrachos y a las prostitutas.

Propaga el Amor como sistema de vida.

Engaña al populacho sanando leprosos, levantando muertos, multiplicando panes, peces, y haciendo otras magias y hechicerías.

No respeta la autoridad romana ni la tradición judía.

Ha vivido siempre fuera de la ley.

Lleva treinta y tres años huyendo de la sentencia de muerte que recibió al nacer.
Es un PELIGRO para Israel, y para el Imperio Romano.
 ¡La cruz lo espera!

Eduardo Galeano 
De su libro ″Espejos″