23.1.21

"Compromiso social."

"SOMOS LO QUE HACEMOS PARA CAMBIAR LO QUE SOMOS."

Galeano.  

 “El compromiso social no tiene nada que ver con las buenas intenciones.

 Toda obra de arte, toda literatura que nos ayude a ver y a vernos tiene

 proyección social y está comprometida aunque no lo sepa.

 Se puede hablar en prosa sin saberlo, como el personaje de Molière,

 y muchas veces ocurre que la literatura nacida del compromiso político, 

que quiere dirigirse a los oprimidos del mundo, no hace más que conversar con el espejo.

 Franz Kafka fue el escritor que más profundamente retrató la tragedia

 del siglo XX, y él se hubiera reído si alguien le hubiera hablado del

 compromiso político.

 En el fondo, yo creo que ese compromiso,

 cuando es verdadero, no es más que un homenaje

 al mundito que quiere nacer desde la barriga del mundo que

 padecemos.” 


EDUARDO GALEANO.

- Entrevista -

20.1.21

" Sagrada serpiente."

"Los paganos adoraban a las serpientes."

Eduardo Galeano



En 1585, en su tercer concilio, los obispos de México prohibieron que se

 pintaran o esculpieran serpientes en los muros de las iglesias, en los

 retablos y en los altares.

Para entonces, los extirpadores de la idolatría ya habían advertido que esos instrumentos del Demonio no provocaban repulsión ni espanto entre los indios.

Los paganos adoraban a las serpientes.

 Las serpientes habían sido desprestigiadas, en la tradición bíblica, desde aquel asunto de la tentación de Adán, pero América era un cariñoso serpentario.

 El ondulante reptil anunciaba buenas cosechas, rayo que llamaba a la lluvia, y en cada nube vivía una serpiente de agua.

Y era una serpiente emplumada el dios Quetzalcóatl, que por los caminos del agua se había ido."

EDUARDO GALEANO.

De: " Los hijos de los días."

"El árbol de la vida."

 "  El árbol de la vida sabe que jamás cesará, pase lo que pase. 

Por mucha muerte que venga, por mucha sangre que corra, los hombres y

 las mujeres serán por la música bailados a su alrededor mientras sean 

por el aire respirados y por la tierra arados y amados”.

Eduardo Galeano