3.3.17

"César Vallejo ."


Era el medio siglo de la muerte de César Vallejo, y hubo celebraciones.
 En Espańa, Julio Vélez organizó conferencias, seminarios, ediciones y una exposición que ofrecía imágenes del poeta, su tierra, su tiempo y su gente.
 Pero en esos días Julio Vélez conoció a José Manuel Castañón; y entonces todo homenaje le resultó enano.
 José Manuel Castañón había sido capitán en la guerra española.
 Peleando por Franco había perdido una mano y había ganado algunas medallas.
 Una noche, poco después de la guerra, el capitán descubrió, por casualidad, un libro prohibido. 
Se asomó, leyó un verso, leyó dos versos, y ya no pudo desprenderse.
 El capitán Castañón, héroe del ejército vencedor, pasó toda la noche en vela, atrapado, leyendo y releyendo a César Vallejo, poeta de los vencidos.
 Y al amanecer de esa noche, renunció al ejército y se negó a cobrar ni una peseta más del gobierno de Franco. Después, lo metieron preso.
 Y se fue al exilio.
De "El Libro de los Abrazos" de Eduardo Galeano.

23.2.17

" El maestro que enseñó a perder el miedo...."


"Los alumnos de sexto grado, en una escuela de Montevideo, 
habían organizado un concurso de novelas. 
Todos participaron. 
Los jurados éramos tres.
 El maestro Oscar, puños raídos, sueldo de fakir, más una alumna, representante de los autores, y yo.
 En la ceremonia de premiación se prohibió la entrada de los padres y demás adultos.
 Los jurados dimos lectura al acta, que destacaba los méritos de cada uno de los trabajos. 
El concurso fue ganado por todos, y para cada premiado hubo una ovación, 
una lluvia de serpentinas y una medallita donada por el joyero del barrio.
 Después, el maestro Oscar me dijo: –nos sentimos tan unidos, que me dan ganas de dejarlos a todos repetidores.
 Y una de las alumnas, que había venido a la capital desde un pueblo perdido en el campo, se quedó charlando conmigo.
 Me dijo que ella, antes, no hablaba ni una palabra, y riendo me explicó que el problema era que ahora no se podía callar.
 Y me dijo que quería al maestro, lo quería muuuucho,
 porque él le había enseñado a perder el miedo de equivocarse. "

Eduardo Galeano 

" El Maestro."