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19.8.20

" Fuera de lugar".

Una típica escena de domingo es el cuadro que da fama a Edouard Manet: dos hombres y dos mujeres en un picnic sobre hierba, en las afueras de París.
Nada de raro, salvo un detalle. Ellos están vestidos, impecables caballeros, y ellas están desnudas. Ellos conversan entre sí, algún tema serio, cosa de hombres y ellas tienen menos importancia que los árboles del paisaje.
La mujer que aparece en primer plano nos está mirando. 
Quizá nos pregunta, desde su ajenidad, dónde estoy, qué hago yo aquí.
Ellas sobran. Y no sólo en el cuadro.

EDUARDO  GALEANO.
De: " Espejos."

29.11.19

El jardinero.


A fines de 1967, en un hospital de África del Sur, Christian Barnard trasplantó por primera vez un corazón humano y se convirtió en el médico más famoso del mundo.

En una de las fotos, apareció un negro entre sus ayudantes. El director del hospital aclaró que se había colado.

Por entonces, Hamilton Naki vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente.
 No tenía diploma, ni siquiera había terminado la escuela primaria, pero era el brazo derecho del doctor Barnard.
 En secreto trabajaba a su lado.
 La ley o la costumbre prohibían que un negro tocara carne o sangre de blancos.

Poco antes de morir, Barnard reconoció:
—Quizás él era técnicamente mejor que yo.

En las planillas del hospital, Hamilton Naki figuraba como jardinero.

De jardinero se jubiló.

EDUARDO Galeano.
De : Espejos.

18.4.18

" El Mal copia al Bien."

" En el Más Acá y en el Más Allá, 
la desobediencia merecía el mismo premio."


"En uno de sus frescos, en una capilla de Padua, el Giotto mostró los tormentos que los diablos infligían a los pecadores en el infierno.

Como en otras obras de otros artistas de la época, los instrumentos del suplicio infernal provocaban espanto y miedo.
 Y cualquiera podía reconocer, en ese muestrario, las herramientas que la Santa Inquisición utilizaba para imponer la fe católica.
 Dios inspiraba a su peor enemigo: Satanás imitaba, en el infierno, la tecnología del dolor que los inquisidores aplicaban en la tierra.

El castigo confirmaba que este mundo no era más que un ensayo general del infierno.
 En el Más Acá y en el Más Allá, la desobediencia merecía el mismo premio."

EDUARDO  GALEANO.
De : " Espejos" - Una historia casi universal -