23.6.17

" Desastres naturales."


"Se pelan los bosques,
 la tierra se hace desierto,
 se envenenan los ríos, 
se derriten los hielos de los polos
 y las nieves de las altas cumbres. 
En muchos lugares la lluvia ha dejado de caer, y en muchos llueve como si se partiera el cielo.

 El clima del mundo está para el manicomio. 
Las inundaciones y las sequías,

 los ciclones y los incendios incontrolables son cada vez menos naturales,
 aunque los medios insisten, contra toda evidencia, en llamarlos así.
 Y parece un chiste de humor negro que las Naciones Unidas hayan llamado a los años noventa Década Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales.
 ¿Reducción? Esa fue la década más desastrosa.
Hubo ochenta y seis catástrofes, que dejaron cinco veces más muertos que los muchos muertos de las guerras en ese período.
 Casi todos, el 96 por ciento para ser precisos,
 murieron en los países pobres, que los expertos insisten en llamar “países en vías de desarrollo”.

EDUARDO  GALEANO

" Naturaleza cansada"


“La naturaleza está ya muy cansada”, escribió el fraile español Luis Alfonso de Carvallo.

 Fue en 1695. Si nos viera ahora...
Una gran parte del mapa de España se está quedando sin tierra. La tierra se va; y más temprano que tarde, entrará la arena por las rendijas de las ventanas. De los bosques mediterráneos, queda en pie un quince por ciento.

 Hace un siglo, los bosques cubrían la mitad de Etiopía, que hoy es un vasto desierto.
 La Amazonia brasileña ha perdido florestas del tamaño del mapa de Francia.

 En América Central, a este paso, pronto se contarán los árboles como el calvo cuenta sus pelos.
La erosión expulsa a los campesinos de México, que se marchan del campo o del país. 

Cuanto más se degrada la tierra en el mundo, más fertilizantesy pesticidas hay que usar.

 Según la Organización Mundial de la Salud, estas ayudas químicas matan tres millones de agricultores por año. 
Como las lenguas humanas y las humanas culturas, van muriendo las plantas y los animales.

 Las especies desaparecen a un ritmo de tres por hora, según el biólogo Edward O. Wilson.
 Y no sólo por la deforestación y la contaminación: la producción en gran escala,
 la agricultura de exportación
 y la uniformización del consumo están aniquilando la diversidad.
 Cuesta creer que hace apenas un siglo había en el mundo más de quinientas variedades de lechuga y 287 tipos de zanahoria.
 Y 220 variedades de papa, sólo en Bolivia. "

EDUARDO  GALEANO

" Terrorismo ambiental."


"La política energética del país líder del mundo está dictada por los negocios terrenales,
 que dicen obedecer al alto cielo.
 Trasmitía mensajes divinos la finada empresa Enron, fallecida por estafa, que fue la principal asesora del gobierno y la principal financista de las campañas de Bush y de la mayoría de los senadores.
 El gran jefe de Enron, Kenneth Lay, solía decir: - “Creo en Dios y creo en el mercado”.
 Y el mandamás anterior tenía un lema parecido:- “Nosotros estamos del lado de los ángeles”.
Los Estados Unidos practican el terrorismo ambiental sin el menor remordimiento,
 como si el Señor les hubiera otorgado un certificado de impunidad porque han dejado de fumar."

EDUARDO GALEANO