8.8.23

“La tierra es nuestra madre..."

 Dicen los guaraníes: “La tierra es nuestra madre, es nuestra vida y es nuestra libertad”.

También las comunidades collas expresan un sentimiento

que se resume en la siguiente frase:

“En nuestra mente, en nuestros labios y en nuestro corazón está nuestra Pachamama”.

Pero “la tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a ella porque somos sus hijos”, decía un anciano de la tribu Seattle, de Norteamérica.

“- ¿Tiene dueño la tierra? ¿Cómo así?

-¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar?

Si ella no nos pertenece, pues.

Nosotros somos de ella. Sus hijos somos.

Así siempre, siempre. Tierra viva.

Como cría a los gusanos, así nos cría.

Tiene huesos y sangre.

Leche tiene, y nos da de mamar.

Pelo tiene, pasto, paja, árboles.

Ella sabe parir papas. Hace nacer casas. Gente hace nacer.

Ella nos cuida y nosotros la cuidamos.

Ella bebe chicha, acepta nuestro convite.

Hijos suyos somos.

¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar?”

EDUARDO GALEANO.

31.7.23

"Sur."

"...con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos su misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur también existe."

Mario Benedetti.

El Sur aprende geografía en mapamundis

 que lo reducen a la mitad de su tamaño real.

 Los mapamundis del futuro, ¿lo borrarán del todo?

 

Hasta ahora, América Latina era la tierra del futuro.

 

Cobarde consuelo; pero algo era.

 

Ahora nos dicen que el futuro es el presente."

 

(1990)

EDUARDO GALEANO.


De:" Ser como ellos y otros artículos," 

 

29.7.23

" Familia ".

 

"Según se sabe en el África negra y en la América indígena,
 
tu familia es tu aldea completa,

 con todos sus vivos y sus muertos.

Y tu parentela no termina en los humanos.

Tu familia también te habla en la crepitación del fuego,

en el rumor del agua que corre,

en la respiración del bosque,

en las voces del viento,

en la furia del trueno,

en la lluvia que te besa

y en el canterío de los pájaros que saludan tus pasos."

Eduardo Galeano.

 De: “Los hijos de los días” .