26.4.17

"Guernica" . Eduardo Galeano


París, primavera de 1937: Pablo Picasso despierta y lee.
Lee el diario mientras desayuna, en su taller.
El café se le enfría en la taza.
La aviación alemana ha arrasado la ciudad de Guernica.
 Durante tres horas, los aviones nazis han perseguido y ametrallado al gentío que huía de la ciudad en llamas.
El general Franco asegura que Guernica ha sido incendiada por dinamiteros asturianos y pirómanos vascos enrolados en las filas comunistas.
Miente.
Dos años después, en Madrid, Wolfram von Richthofen, comandante de las tropas alemanas en España, acompaña a Franco en el palco de la victoria: matando españoles, Hitler ha ensayado su próxima guerra mundial.
Muchos años después, en Nueva York, Colin Powell pronuncia un discurso, en las Naciones Unidas, anunciando la inminente aniquilación de Irak.
Mientras él habla, el fondo de la sala no se ve, Guernica no se ve.
 La reproducción del cuadro de Picasso, que decora la pared, ha sido completamente cubierta por un enorme paño azul.
Las autoridades de las Naciones Unidas han decidido que ése no es el acompañamiento más adecuado para la proclamación de una nueva carnicería.

Eduardo Galeano
Espejos: una historia casi universal

25.4.17

" La impunidad es hija del olvido"

"El imperio otomano se caía a pedazos y los armenios pagaron el pato.
 Mientras ocurría la primera guerra mundial, una carnicería programada por el gobierno acabó con la mitad de los armenios en Turquía: casas saqueadas y quemadas, caravanas de desnudos arrojados al camino sin agua ni nada, mujeres violadas a la luz del día en la plaza del pueblo, cuerpos mutilados flotando en los ríos.
Quien no murió de sed o hambre o frío, murió de cuchillo o bala. O de horca. 
O de humo: en el desierto de Siria, los armenios expulsados de Turquía fueron encerrados en cuevas y asfixiados con humo, en lo que fue algo así como una profecía de las cámaras de gas de la Alemania nazi.
Veinte años después, Hitler estaba programando, con sus asesores, la invasión de Polonia.
 Midiendo los pros y los contras de la operación, Hitler advirtió que habría protestas, algún escándalo internacional, algún griterío, pero aseguró que ese ruido no duraría mucho. 
Y preguntando comprobó:
- ¿Quién se acuerda de los armenios?"
EDUARDO GALEANO

La llamada comunidad internacional... ¿Existe?

Para justificarse, el terrorismo de estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. 
La llamada comunidad internacional...¿Existe?
¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros?
 ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?
Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más.
 Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad.


La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra.
 Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas.
 Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

EDUARDO GALEANO.