11.6.15

"Los herejes y el santo."


En el año 1543, murió Nicolás Copérnico.
Murió mientras se ponían en circulación los primeros ejemplares del libro suyo que demostró que el mundo gira alrededor del sol.
La Iglesia prohibió el libro, por ser falso y contrario a las Sagradas Escrituras; envió a la hoguera al sacerdote Giordano Bruno, por difundirlo, y obligó a que Galileo Galilei negara haberlo leído y creído.
Tres siglos y medio después, el Vaticano se arrepintió de haber asado vivo a Giordano Bruno y anunció que iba a erigir, en sus jardines, una estatua de Galileo Galilei.
La embajada de Dios en la tierra se toma su tiempo para hacer justicia.
Pero al mismo tiempo que perdonaba a estos herejes, el Vaticano hizo santo al cardenal de la Inquisición Roberto Bellarmino, santo Roberto que estás en los cielos, que había acusado y sentenciado a Bruno y a Galileo.
Eduardo Galeano

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